18 Sep Domingo 20 de septiembre, proyección en Geldo de la película La Grazia
El próximo domingo 20 de septiembre, a las 18:00 horas, en el Palacio Duques de Medinaceli de Geldo se proyectará la película “La Grazia”, dirigida por Paolo Sorrentino. El acto está organizado por la Asociación Cultural Torre Selda de Geldo y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Geldo y la Diputació de Castelló.
Sinopsis
Mariano De Santis, presidente de la República italiana, es un veterano político demócrata, humanista y católico, que de repente comienza a dudar sobre varias importantes decisiones que debe tomar, en especial sobre si aprueba o no una ley de eutanasia, planteándose un gran dilema moral.
Crítica de la película
“La grazia” es, por un lado, un thriller judicial de cámara alrededor de un hombre y tres decisiones. De Santis debe decidir sobre dos solicitudes de indulto por asesinato, dos perfiles criminales que superan los límites del Derecho Penal para convertirse en cuestiones de pura ética. Por otra parte, De Santis decide llevar adelante una Ley para legalizar la eutanasia que, como católico, también le genera profundas dudas.
La película se construye como ovillo de interrogantes e ilustraciones en pro y en contra, en un auténtico ejercicio de mayéutica socrática que invita siempre a pensar más allá. Digno heredero del Jurado 8 de Henry Fonda en “12 hombres sin piedad”, De Santis es un político inteligente y humanista, un padre utópico para la sociedad italiana, que justifica con la calidad de sus decisiones incluso los larguísimos tiempos muertos de la burocracia. El gobierno humano ha de dialogar, pausar y actuar, invoca Sorrentino, quien asimismo se permite contraponer su tesis añadiendo un apéndice sobre los peligros del control remoto y la inteligencia artificial. Que quién es dueño de nuestros días, insiste Mariano De Santis. De los hombres para los hombres, del pueblo bien representado. “Hombres”, claro, como se escribió en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El cineasta tras la bella “Parthenope” jamás ha renunciado a lo añejo de su perspectiva, si bien incluso el presidente empieza a apreciar la música urbana de un trasunto Bad Bunny italiano.